Cómo preparar el camino de Santiago a pie      

Cómo preparar el camino de Santiago a pie

Estás en el bar con tus amigos tomando algo tranquilamente cuando uno de ellos empieza a contarte lo que hizo el verano pasado durante las vacaciones. Te cuenta que hizo el Camino de Santiago, y hace algo muy propio del ser humano, recordar solo lo bueno. Tú empiezas a estar entusiasmado por el relato y te planteas la idea de hacer el recorrido.

Pasan los meses y ya estás en el Norte de España, no obstante, has terminado la primera etapa y descubres algo: no estabas lo suficientemente entrenado para realizar un viaje tan largo. Te rindes y vuelves a casa.

Esta situación no es para nada algo raro y se da más de lo que piensas. A pesar de que el Camino de Santiago sea un extraordinario recorrido de bellos paisajes, es necesaria una preparación suficiente para ello y por este motivo, en este artículo te enseñaremos cómo preparar el camino de Santiago a pie. No te vayas que ¡Comenzamos!

 

Preparar el Camino de Santiago, no te dejes engañar

No te dejes engañar por los que te dicen que el Camino es un recorrido que no se debe preparar ya que mienten, están faltando a la verdad. El ser humano del siglo XXI no está preparado para una prueba que requiere de tanta actividad pues su vida diaria es sedentaria. Pasamos mucho tiempo enfrente del móvil y del ordenador y muy poco haciendo deporte. Es por ello, por lo que resulta necesario preparar el recorrido.

No obstante, no te creas que estamos ante una prueba que solo puedan hacer deportistas de alto rendimiento, sino que es una prueba bastante fácil pero requiere de un poquito de preparación. Hay dos factores que te vamos a contar y que debes preparar, eso sí, con cierto cuidado:

-Las largas distancias: no es lo mismo recorrer el kilómetro que te separa del trabajo andando que recorrerte los más de 700 kilómetros de El Camino Francés. Por ello, hay que empezar a adaptar al cuerpo y a las piernas a distancias un poco más largas, para que vayas cogiendo fondo y resistencia.

Por ejemplo, puedes empezar a caminar un rato todos los días y cada día añadir un poco más de tiempo para que el entrenamiento sea progresivo. No obstante, hay otros factores que debes vigilar.

-El peso de la mochila: sinceramente, ser mochilero es una experiencia muy bonita, pero es incómoda. Llevar 10, 15 o 20 kilos en la espalda no es para nada agradable y, además, nuestra espalda no está acostumbrado a ello. Por ello, conviene que en tus paseos comiences a cargar algo de peso. Tampoco queremos que parezcas un friki cargando la mochila del Camino por tu ciudad, lo que queremos es que lleves una mochila normal con algo de peso para que tu espalda y los músculos que la forman se acostumbren.

Estos son los dos principales hándicaps físicos respecto al Camino, no obstante, también debes contar con otros factores.

 

Organizar el Camino de Santiago: aspectos a tener en cuenta

El factor físico muchas veces se ve menoscabado por el psicológico. O lo que es lo mismo, si no crees en tus posibilidades, lo más seguro es que no tengas éxito. Puede parecer que exageramos pero tristemente hay mucha gente que abandona antes de terminar el recorrido y es una pena, ya que se pierden muchos de los paisajes que conforman este bonito itinerario.

El factor mental será aquel que haga que en esa etapa que se te está atragantando por su dureza no optes por la decisión de dar la vuelta y volverte a tu hostal. Es decir, es la diferencia entre las personas que deciden que esto les gusta y quieren afrontar los sacrificios, o quien prefiere la comodidad.

Por ello, dos buenos consejos son:

Prepararte físicamente: lo cual te proporcionará una mayor resistencia mental. Si estás acostumbrado a que tus piernas estén cansadas no te chocará tanto y podrás continuar.

Saber que esto no es una ruta en coche: saber que es un recorrido duro y exigente, para gente sedentaria eso sí, pero mentalizarse de que merece realmente la pena.

Además, podemos añadir un tercero y es no ponerle más difícil a nuestra mente y cuerpo lo que ya de por si es difícil. Esto se consigue cuidando el calzado y los pies.

 

El calzado y el cuidado de los pies en el Camino de Santiago, lo que debes tener en cuenta

El mayor problema del novato siempre son las ampollas y el dolor en los pies. Es una máxima que ha de quedar grabada en tu cabeza. No es perderse, no es no encontrar hostal, ni siquiera es que no te guste andar por la montaña.

Por ello, debemos de prepararnos de la forma adecuada y cuidar al máximo este aspecto. Las reglas que debes seguir son las siguientes:

-Nunca llevarás zapatos nuevos: el calzado, si no estás acostumbrado a él, es una trampa mortal que puede hacer que al segundo día ya quieras volver a tu casa. Te recomendamos que veas nuestro artículo de qué llevar para el Camino de Santiago para que sepas escoger.

-Siempre llevarás un remedio en el botiquín para los pies: esto se debe a que es la parte del cuerpo más débil y que más sufre. En tu botiquín llevarás vaselina, tiritas y otros remedios para que el pie se pueda recuperar entre etapa y etapa.

Recuerda que estás de vacaciones, buscas superarte sí, pero para ello no has de pasarlo mal a lo tonto.

 

Los problemas musculares: el segundo problema más común

Si evitar la aparición de ampollas es importante, también lo es evitar los problemas y dolores musculares al realizar el Camino de Santiago. Para ello lo mejor es hacer una ruta progresiva. Esto implica ir aumentando poco a poco la dureza de las etapas con el fin de que el cuerpo y sobre todo los músculos se acostumbren a ello.

De esta forma, te ahorrarás tendinitis, lo cual es algo muy molesto y que causa una gran mella en el aspecto psicológico. No obstante, recuerda que existe la posibilidad de que sufras un esguince, por ello queremos recomendarte dos cosas.

-En primer lugar, no bajes a lo loco, ya que la mayoría de los esguinces se producen en las bajadas. Esto de sebe a que nos confiamos y pensamos que no nos va a pasar nada. Esto es un error.

-En segundo lugar, lleva siempre un botiquín de primeros auxilios, lo cual te permitirá que en caso de que lo necesites te puedas curar un poco. Llevar anti inflamatorios como paracetamol o ibuprofeno también será un acierto.

 

Las últimas recomendaciones para hacer el Camino

Recuerda que este recorrido no suele ser complicado, es un viaje más de placer que de esfuerzo. Eso sí, conviene no ir a lo loco. Por ello, , en caso de que suceda algo malo, como, por ejemplo, que nos perdamos.

La prevención siempre es la mejor herramienta para evitar males mayores, así que recuerda ir bien preparado. Esperamos que te haya gustado este artículo y que ya sepas como preparar el Camino de Santiago a pie.